22 de abril de 2026

En Forsyth Tech, algunas de las iniciativas más importantes que se llevan a cabo en el campus no tienen lugar en las aulas. Se producen en esos momentos en los que un estudiante está a punto de abandonar los estudios y alguien interviene para ayudarle a seguir adelante.

Esa persona es Shanta Reddick.

Reddick, director de Forsyth Tech Cares & Adult Learner Success, ha sido galardonado con el premio «Financial Health First Responder». Este reconocimiento rinde homenaje a aquellas personas que reaccionan con rapidez y eficacia cuando las dificultades económicas amenazan la estabilidad de alguien. Se trata de un reconocimiento muy merecido para alguien cuya labor se centra en garantizar que los estudiantes no tengan que elegir entre las necesidades básicas de la vida y su educación.

Una mujer de piel morena y pelo negro lleva un vestido azul real. Sonríe a la cámara y sostiene una estatuilla de premio transparente. Está de pie frente a un cartel en el que se lee «Vías financieras del Piamonte».

Desde que se incorporó a Forsyth Tech en 2020, Reddick ha contribuido a convertir «Forsyth Tech Cares» en un sistema de apoyo integral que se adapta a las necesidades de los estudiantes. Su enfoque se basa en una idea sencilla: cuando se eliminan las barreras económicas, los estudiantes tienen una oportunidad real de triunfar. Bajo su liderazgo, los estudiantes han podido acceder a ayudas de emergencia para el alquiler y los servicios públicos, subvenciones para el cuidado de los hijos, alimentos a través de las despensas «Connect Pantries», ayudas para el transporte y programas de educación financiera diseñados para mujeres que son cabezas de familia.

Pero lo que distingue su trabajo no es solo la variedad de servicios, sino la forma en que se prestan. Reddick y su equipo responden en tiempo real, y a menudo intervienen en momentos de crisis, cuando un estudiante no sabe cómo va a poder superar la semana, y mucho menos el semestre. Un estudiante y padre de familia que llevaba meses de retraso en los pagos de la guardería describió la rapidez con la que llegó la ayuda. «Lo siguiente que supe es que me dijeron: “Tu saldo está siendo pagado”. Es así de sencillo».

Ese momento significó mucho más que un simple alivio económico. Significó poder seguir matriculado mientras mantenía a una familia de seis miembros. Otro estudiante, que se enfrentaba a la posibilidad de quedarse sin electricidad y sin agua, compartió el peso que se le había quitado de encima. «Estaba estresado y preocupado por cómo iba a mantener el suministro de electricidad y agua... Pude conseguir la ayuda que necesitaba... Fue un gran alivio».

Estas historias son habituales en el trabajo de Reddick. Los alumnos llegan con problemas urgentes y se van con una perspectiva de futuro.

Lo que lo hace posible es su enfoque en la estabilidad a largo plazo, en lugar de soluciones a corto plazo. Reddick no se limita a poner en contacto a los estudiantes con los recursos. Les ayuda a elaborar planes que les permiten destinar sus limitados ingresos a su educación, en lugar de a gestionar crisis constantes. El cuidado infantil se convierte en una forma de seguir matriculados. El acceso a alimentos permite a las familias destinar sus gastos al transporte y a la matrícula. La ayuda de emergencia se convierte en un puente que permite a los estudiantes seguir adelante en lugar de detenerse.

Los resultados son claros. Los estudiantes que reciben apoyo a través de Forsyth Tech Cares tienen más probabilidades de completar sus cursos y, cuando se superan las barreras económicas, sus resultados académicos están a la altura de los de sus compañeros. La diferencia no radica en la capacidad, sino en el acceso.

Para Reddick, esta labor está estrechamente relacionada con los estudiantes que son padres, un colectivo que a menudo se enfrenta a los mayores retos. En Forsyth Tech, constituyen una gran parte del alumnado, pero sus necesidades han quedado históricamente desatendidas en los sistemas de educación superior. Reddick ha trabajado para cambiar esta situación. Impulsó la creación del Centro de Recursos y Defensa de los Estudiantes que son Padres, conocido como SPARC, tras darse cuenta de cuántos estudiantes compaginaban sus estudios con la crianza de sus hijos.

Su liderazgo en este ámbito ha atraído la atención a nivel nacional. Reddick goza de un amplio reconocimiento como referente en materia de apoyo a los estudiantes que son padres, y ha contribuido a dar forma al debate sobre lo que las universidades pueden y deben hacer para ayudar a este colectivo a alcanzar el éxito. A través de la participación de Forsyth Tech en la iniciativa «Child Care for Student Parents Cohort» de New America —una de las cinco únicas universidades seleccionadas en todo el país—, ha contribuido a un creciente conjunto de iniciativas centradas en mejorar los resultados de los estudiantes que son padres.

Además, ha llevado esa labor más allá del campus, abogando a nivel federal por la continuidad de la financiación a través del programa «Child Care Access Means Parents in School». Estas iniciativas reflejan un compromiso más amplio por garantizar que los estudiantes que son padres no sean una cuestión secundaria, sino una prioridad.

Parte de lo que hace que el enfoque de Reddick sea eficaz es su capacidad para establecer sólidas alianzas en toda la comunidad. Ha colaborado estrechamente con organizaciones como Financial Pathways of the Piedmont, Second Harvest Food Bank, HOPE Winston-Salem y Truliant Credit Union para ampliar el apoyo disponible para los estudiantes. Estas alianzas permiten a Forsyth Tech ofrecer algo más que una simple solución. Crean una red de apoyo que atiende las necesidades de los estudiantes desde múltiples perspectivas.

Además, ha contribuido a introducir nuevas formas de prestar servicios, como el acceso digital a los bancos de alimentos y planes de acción financiera flexibles para aquellos estudiantes que, aunque no cumplan los requisitos para recibir ayudas tradicionales, se enfrentan a dificultades económicas. Estas innovaciones facilitan que los estudiantes obtengan ayuda cuando la necesitan, sin obstáculos adicionales.

El impacto de esta labor no se limita a los estudiantes a título individual. Cuando los estudiantes que son padres logran completar su formación, los beneficios se extienden a sus familias y a la comunidad en general. Esto se traduce en un mayor potencial de ingresos, una mayor estabilidad y mejores perspectivas para la próxima generación. El efecto dominó es real, y comienza en esos momentos en los que alguien da un paso al frente y dice: «Podemos ayudarte a quedarte».

Los estudiantes notan esa diferencia. Una estudiante que había abandonado anteriormente una universidad de cuatro años debido a dificultades para cuidar a sus hijos describió cómo volvió a conectar con sus estudios tras trabajar con Reddick. «Ella me dio esa oportunidad de luchar». Otra reflexionó sobre lo que significa contar con un apoyo constante. «Poder tener a alguien de tu lado… que no solo te apoye económicamente, sino también emocionalmente… hace que ser madre y estudiante aquí sea algo muy diferente».

Esa sensación de apoyo cambia la forma en que los estudiantes ven su futuro. Convierte la incertidumbre en una oportunidad.

El premio «Financial Health First Responder» reconoce a aquellas personas que actúan en momentos críticos y ayudan a otros a recuperar la estabilidad. Reddick encarna plenamente ese papel. Actúa con rapidez, crea sistemas duraderos y ayuda a los estudiantes a seguir adelante cuando las circunstancias podrían, de otro modo, frenarlos.

En Forsyth Tech, su labor sigue marcando la forma en que la universidad apoya a sus estudiantes. Más allá del campus, su voz está contribuyendo a influir en la forma en que las instituciones de todo el país perciben a los estudiantes que son padres y la estabilidad financiera.

Su impacto se puede medir en datos, en colaboraciones y en programas. También se puede apreciar en algo menos cuantificable, pero igual de importante: el alivio que siente un estudiante al darse cuenta de que no tiene que marcharse.

Es ahí donde comienza el trabajo de Reddick.